| Los alumnos que han aprendido a leer con
métodos fónicos tienen mejor ortografía porque efectúan
menos inversiones y sustituciones de letras, analizan mejor los componentes
de las palabras y asocian cada fonema a su correspondiente articulación
y a la letra (grafema) que la representa. Este aprendizaje inicial se refuerza
si se le apoya con un gesto correspondiente a cada fonema.
4. Estimule la práctica de la lectura en sus alumnos. Los buenos lectores, con muy pocas excepciones, tienen buena ortografía. El que lee no sólo comprende las palabras sino que "ve" sus características ortográficas. Para saber que "zanahoria" tiene "z" y "h" es necesario haberla visto escrita dado que la palabra oral carece de esa información. Por otra parte, los malos lectores generalmente tienen mala ortografía por su escasa familiaridad con las palabras escritas. Esta conciencia de la relación entre lectura y ortografía debe redundar en no gastar demasiado tiempo en prácticas de aprendizaje de la ortografía de dudoso valor, tales como hacer escribir palabras aisladas, un gran número de veces. 5. Apoye a los alumnos para realizar
un plan de autocorrección individual o interactiva de sus errores
ortográficos. Este se facilita cuando ellos tienen un propósito
claro para efectuar la corrección. Por ejemplo la elaboración
de escritos para ser mostrados a los padres o exhibidos en el diario mural.
Cuando los niños saben que sus escritos serán leídos
por otros sienten natural la revisión y corrección formal
de sus textos.
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6. No interrumpa el proceso creativo
de la escritura, corrigiendo las faltas de ortografía
(por ejemplo si el alumno está escribiendo un chiste o un cuento). la intervención debe limitarse a responder a las preguntas de los niños y a estimular la revisión individual e interactiva de sus textos, una vez terminados. 7. Destaque en primer lugar los aciertos ortográficos que efectúan los alumnos. Por ejemplo, si una niña ha escrito: "Yo obserbé que las plantas crecen mejor cuando reciben luz solar," hágale notar que en esa oración había muchas probabilidades de cometer errores tales como el uso de mayúscula al iniciar la oración, el uso de la b, de la c y de la z... y que sin embargo, ella sólo cometió una equivocación. 8. No corrija las faltas de ortografía o las omisiones de signos con un lápiz rojo o marcando círculos porque así sólo destaca y fija los errores en la memoria. En vez de eso coloque un mismo número bajo cada error ortográfico. Luego, en una hoja aparte, escriba el criterio de respuesta correcta que explica la numeración colocada bajo cada palabra. Por ejemplo: El número 1 corresponde a la aplicación de la siguiente regia: "Se coloca acento ortográfico en las palabras agudas terminadas en vocales, n y s". |
| Finalmente, el mismo niño relee
su escrito y se autocorrige de acuerdo a esa pauta numerada, reforzando
así el descubrimiento y la memorización de las reglas de
ortografía.
9. Estimule a sus alumnos a formar un inventario progresivo de palabras con dificultades ortográficas que ya dominen. Puede también confeccionarse un inventario común a todo el curso en tarjetas ordenadas alfabéticamente, para ser consultado en caso de dificultad. 10. Aproveche la instancia formal dada por la enseñanza de la ortografía para apoyar a sus alumnos a mejorar la presentación de sus escritos, mediante el buen manejo de los márgenes y la diagramación. Puntuación 1. Estimule la toma de conciencia de sus alumnos sobre la necesidad de utilizar los signos de puntuación: interrogación, exclamación, coma, puntos seguido, aparte, etc., a través de contarles una anécdota o narración en forma rápida, sin expresión ni pausa y luego contarles lo mismo, pero con la expresión y pausas normales. Transcriba ambas versiones por escrito, es decir, una sin y otra con los signos correspondientes, con el fin que los niños descubran su razón de ser. Destaque los signos con color. 2. Realice la misma actividad utilizando un registro de experiencia, es decir, una narración, anécdota |
o vivencia dictada por el propio niño.
En una primera instancia, escriba el texto sin puntuación y léalo
monótonamente. Luego léalo con las expresiones y pausas adecuadas.
Luego coloque junto con los alumnos los correspondientes signos.
3. Pídales que le cuenten una experiencia, una narración o una anécdota y dígales a continuación que las encuentra tan interesantes que merecen ser escritas. Luego, transfórmese en "editor" del habla de los niños; es decir, reproduzca el lenguaje empleado sin cambiar el vocabulario ni las estructuras de las oraciones. Escriba la experiencia, narración o anécdota a máquina si la tiene, o bien cópielas con una clara letra imprenta minúscula. Agrégueles los signos de puntuación, exclamación, interrogación, acentuación y vele por la correcta ortografía. Así, los niños observarán, a partir de su habla, las características típicas del lenguaje escrito. 4. Presente a sus alumnos dos textos
para que tomen conciencia de cómo los cambios de puntuación
afectan las ideas. Luego comente con ellos las razones del uso de los signos.
Por ejemplo:
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5. Estimule a sus alumnos para que se dicten mutuamente un texto en forma conversacional. El que desempeña el rol de alumno escribe y coloca los signos de expresión y pausa, el alumno que hace de profesor comprueba cómo lo hizo. 6. Presente a sus alumnos un texto completo sin puntuación y pídales que exploren las posibilidades compresivas que ofrece el manejo de los signos. Para este fin se puede presentar una ficha de comprensión de lectura con los signos y mayúsculas omitidos. Acentuación 1. Recuerde que la toma de conciencia del acento, desde el punto de vista prosódico, puede iniciarse desde los primeros años de la escolaridad; sin embargo, el aprendizaje sistemático del uso del tilde se logra alrededor del tercer año básico. |
2. Emplee actividades lúdicas
(rondas, cantos, rimas) y otras para estimular el aprendizaje de la acentuación
de las palabras
a través de la toma de conciencia por parte de los niños
de la mayor intensidad con que se pronuncia una sílaba dentro de
la palabra.
3. Estimúlelos a discriminar la sílaba tónica destacándola dentro de la palabra mediante palmadas, golpes de pie, rayas sobre el pizarrón o sobre la mesa de arena. 4. Utilice materiales didácticos como los "Foninaipes" para identificar la sílaba tónica de las diferentes palabras representadas por las ilustraciones. Invítelos a clasificarlas. 5. Presénteles palabras escritas o impresas y solicíteles que coloreen o enmarquen la sílaba tónica. 6. Realice ejercicios de denominación del orden de los elementos de una secuencia según su ubicación: último, penúltimo y antepenúltimo. Pídale a los niños |
| que identifiquen el último carro
de un tren, el penúltimo día de la semana, el antepenúltimo
mes del año, la última ilustración de una historieta,
etc.
7. Realice esta misma actividad de denominación según el orden de ubicación de las palabras dentro de una oración. 8. Realice el mismo ejercicio con las sílabas de una palabra. 9. Enseñe a los niños, si es necesario, el nombre que reciben las palabras de acuerdo a la sílaba acentuada:
11. Refuerce la memorización mediante actividades |
de clasificación de las palabras
con tilde, en diversos textos, ya sean literarios, funcionales o elaborados
por los mismos niños.
12. Explique las razones prácticas de ciertas convenciones. Por ejemplo, en algunas palabras homónimas el acento sirve para diferenciar su significado (te/ té, mas/más); la acentuación sirve para marcar en el lenguaje escrito las pausas del habla. Estas explicaciones favorecen una mejor comprensión del fenómeno ortográfico por parte de los alumnos. Aprendizaje de las reglas de ortografía 1. Estimule el descubrimiento de las reglas de ortografía que presentan pocas excepciones en su aplicación y por lo tanto tienen valor práctico, a través de presentarle a sus alumnos bastantes ejemplos de palabras que las ejemplifiquen. 2. Cuando sea necesario dé explicaciones de los casos de reglas lógicas. Por ejemplo el uso de la "u" muda en "que"-"qui"; "gue":"gui", dado que, en caso contrario, las sílabas sonarían "ce-ci" o "ge-gi". 3. Cuando sus alumnos ya escriban de corrido, estimúlelos a que autocorrijan sus escritos, sobre la base de reglas conocidas que ellos manejen. 4. Dé oportunidades a sus alumnos para que apliquen |
| las reglas de ortografía
en la escritura de textos funcionales, personales, creativos, etc.
5. Estimule a sus alumnos a formar
conjuntos de palabras con el fin de ayudarles a descubrir y recordar reglas.
Atención a niños con necesidades especiales 1. Proporcione apoyo multisensorial a sus alumnos que escriban con muchas faltas de ortografía en comparación con el rendimiento de sus compañeros de curso, presentándoles palabras en tarjetas escritas con caracteres simples, trazos gruesos, destacando la dificultad ortográfica con determinado color. 2. Sobre la base de esas palabras,
pídales que realicen los siguientes pasos:
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4. Utilice letras movibles con el fin de que los niños elijan las letras correspondientes a la palabra en estudio. Otros recursos 1. Realice juegos ortográficos como crucigramas. 2. Use palabras homónimas en oraciones para apreciar distintas letras o acentos según el contexto. Por ejemplo: Sergio tuvo que hacer un dibujo;
3. Ejercite plurales, especialmente los plurales irregulares.
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| 4. Estimúlelos a componer
y descomponer palabras compuestas.
5. Estimúlelos a agregar prefijos y sufijos a las palabras raíces y comprobar su efecto en el significado. 6. Apoye a sus alumnos a ejercitar el manejo práctico del diccionario. 7. Estimúlelos a identificar raíces de palabras y a buscar la historia u origen de determinadas palabras, es decir, su etimología. 8. Al enseñar y evaluar la ortografía utilice palabras, dentro de contextos, que se usen frecuentemente en la escritura. Palabras como "substancia","inexorable" o "Jezrael", rara vez las emplearán los niños en su expresión escrita, a diferencia de palabras como la ahí", "ahora", 'también" o "siempre". Al final del módulo se incluye una selección basada en el Recuento de Vocabulario Español de lsmael Rodríguez Bou (1952) de las palabras de mayor frecuencia que presentan dificultades ortográficas. 9. Ponga en práctica estas sugerencias y todas las anteriores sólo en contextos significativos para los alumnos y no en ejercicios rutinarios y aislados. Estimule el descubrimiento en todos los aspectos de |
a ortografía, más su correspondiente
verbalización y aplicación en textos reales y significativos
para los alumnos.
UN ESPACIO PARA LA REFLEXION
El enfrentamiento de la ortografía
como materia de estudio permite comentar y analizar las razones por las
cuales su aprendizaje es difícil para la mayoría. Algunos
argumentos para apoyar la reflexión sobre el tema son los siguientes:
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lenguaje escrito. Sin embargo, el lenguaje
escrito en la práctica tendió a ser estable y resistente
a los cambios en el lenguaje oral. Por ejemplo, en español existen
muchos elementos tradicionales, como es el caso de la h, o de la u en el
grupo qu y en gue, gui.
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En relación al desarrollo del
lenguaje oral
|
| sobre las razones históricas del
uso de determinadas características ortográficas de las palabras.
En relación al desarrollo de
la escritura.
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hlhkl
j j j j j j j j j |
| Palabras de uso frecuente con dificultades
ortográficas
Selección basada en las primeras
500 unidades léxicas del Recuento de vocabulario español
de lsmael Rodriguez Bou. Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico 1952,
Editado por OEA y UNESCO.
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(*) Los asteriscos que acompañan a algunos verbos indican la necesidad de utilizar sus formas flexivas. |
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