
Para que la
escuela cumpla su principal objetivo de estimular el desarrollo cognitivo
y ético afectivo de los alumnos, es necesario .que abra espacios
para que ellos accedan al lenguaje escrito además de expandir su
expresión oral. Algunas de sus principales justificaciones son las
siguientes:
- La práctica constante de la lectura le permite al lector acumular un vocabulario en permanente expansión. Palabras que se usaron en una época y luego pasaron de moda (botica, vestón, paletó, etc. ), son revividas en el libro. La lectura permite asimilar mayor información, dado que un buen lector puede leer hasta 300 palabras por minuto; en cambio, a nivel oral, las palabras están limitadas por el tiempo por el tiempo empleado en articularlas y no exceden de un máximo de 60 palabras por minuto. Además, las palabras no se almacenan en la memoria |
en forma aislada, sino que se incorporan dentro de distintas estructuras gramaticales |
- El lenguaje escrito permite una precisión, exactitud y nivel de abstracción, imposibles de lograr en el lenguaje oral: el autor puede hacer un esquema de su texto antes de escribirlo, puede consultar sus notas o leer los escritos de otros sobre un tema similar, detenerse a pensar o a esperar su propia inspiración. El texto que va produciendo no se desvanece en el aire como cuando habla, sino que se va exhibiendo ante sus ojos al comienzo, en la mitad, hasta el final. Así, sólo el lenguaje escrito permite la revisión retrospectiva con el fin de suprimir, reconsiderar o intensificar las palabras, eliminar las inconsistencias, observar las concordancias de género y número, enmarcar los textos en estructuras concordantes con sus destinatarios y con sus propósitos comunicativos. - El lenguaje escrito favorece la flexibilidad del pensamiento y la apertura al cambio ; por el contrario, en las culturas con predominio del lenguaje oral se tiende a estabilizar un pensamiento tradicionalista, resistente al cambio. En primer lugar, porque la sabiduría oral tiende a condensarse en fórmulas lingüísticas : dichos y refranes constantemente repetidos. Por ejemplo, si alguien le cuenta a una persona un accidente que a la larga le produjo un beneficio, sin la menor duda ésta incluirá en su respuesta el proverbio : " No hay mal que por bien no venga ". |
Las fórmulas lingüísticas, al ser repetido en voz alta muchas veces para que no se desvanezcan, tienden a constituirse en verdades absolutas y definitivas, limitando la variedad de apreciaciones y los matices propios de una expresión personal.Las justificaciones planteadas sobre la importancia del lenguaje escrito como medio indiscutible de desarrollo del más pleno potencial humano y de dominio de los códigos de la modernidad, requieren dentro del campo pedagógico que los maestros y maestras encuentren respuestas a sus interrogantes sobre cuáles son los principios y estrategias metodológicas que mejor faciliten esa tarea. Tradicionalmente, la comprensión de la lectura se ha concebido como un conjunto de habilidades que había que enseñar, desde las simples hasta las más complejas (decodificar, encontrar la secuencia de acciones, identificar la idea principal, etc.) ; el dominio de estas habilidades era sinónimo de competencia lectora. A diferencia del enfoque tradicional, la nueva concepción de la lectura, destaca el papel del lector en la comprensión. Antiguamente se pensaba que el sentido se encontraba en el texto y que el lector debía " buscarlo " en él ; hoy día, se concibe más bien que el lector " crea " el sentido del texto, a partir del texto mismo, de sus propios conocimientos sobre su contenido y de sus propósitos para leerlo. |
| Concepción tradicional de la
comprensión lectora
![]() |
Existen muchas y variadas definiciones
de lo que es leer; en este documento se definirá la lectura simplemente
en los términos siguientes :
Leer constituye una práctica cultural que consiste en interrogar activamente un texto para construir su significado, sobre la base de las experiencias previas, de los esquemas cognitivos y de los propósitos del lector Un primer aspecto importante, implícito en el concepto de lectura y también de escritura, se refiere a concebirlas como prácticas culturales; es decir, como actividades que son llevadas a cabo por grupos determinados, en situaciones específicas, para cumplir funciones particulares (Cf. Anderson, A. ; Teale, W. , 1986). En tal sentido, interesa que el profesor tenga presente que cada comunidad se relaciona de manera diferente con el lenguaje escrito, y que sus motivaciones y objetivos para emprender dicha actividad, son determinantes en la forma particular que utilizan para llevarla a cabo. La relación del niño con el lenguaje escrito se construye entonces, sobre la base de la forma y las situaciones en que su familia y su comunidad lo utiliza, como también a través de los usos del lenguaje escrito que observa |
| Iy vive en su escuela (Cf. Rockwell
y Ezpeleta, 1986). No se relaciona de la misma forma con el lenguaje escrito
una pastora del altiplano, un vendedor ambulante de la ciudad o un académico
universitario. Todos ellos requieren del lenguaje escrito para responder
a necesidades diferentes y específicas, y lo utilizan de distinta
manera. El profesor debería tener conciencia de la amplia incidencia
de estas constataciones, en la forma en que él enseña a leer
y escribir a sus alumnos. El debe basar sus actividades en los conocimientos
y concepciones que el niño tiene sobre los usos y características
del lenguaje escrito; especialmente debe generar situaciones comunicativas
pertinentes a las necesidades e intereses de los niños con que trabaja,
ayudarlos a construir el significado y a producir textos que les sean significativos.
|
Para comprender mejor el concepto interrogar activamente un texto basémonos en el siguiente ejemplo:BAVAROIS DE MANZANAS Cuando un lector poco experimentado se enfrenta a una receta que aparece en un libro de cocina, puede adoptar diversas estrategias:
|
es decir, él basa su lectura predominantemente en la información aportada por el texto. Por ejemplo, si se enfrenta al título de la receta : "Bavarois de manzanas" sonorizando la primera palabra. probablemente no comprenderá su significado y quizás se desalentará de seguir leyendo. Esta constituye una estrategia pasiva, dado que la información predominante que utiliza el lector es la que proviene del texto.
|
que le aporta sus experiencias previas,
sus conocimientos sobre el lenguaje y sobre el mundo. Durante este proceso
el lector realiza predicciones y formula hipótesis que luego confirma
o rechaza a partir de la información que le ofrece el texto.
Otro concepto involucrado en esta definición es el concepto de texto. ¿Qué se entiende por texto? ¿Qué importancia tiene que se lean textos? Un texto escrito es una unidad coherente y cohesiva, de cualquier extensión, pero con sentido completo. Por ejemplo, las palabras " PARE " o " SALIDA " constituyen textos, en la medida que transmiten un mensaje completo. También constituye un texto un poema, una receta de cocina, una boleta, un afiche, una noticia del diario o la obra Don Quijote de la Mancha. La importancia de poner en contacto a los niños, desde el comienzo, con textos de variado tipo existentes en su entorno, reside en que ellos se familiarizan con sus características específicas. Esto facilita las posibilidades de anticipar la organización del texto, sus estructuras sintácticas, su tipo de puntuación, conjugaciones verbales y palabras empleadas, etc. El contacto temprano de los alumnos con variado tipo de textos y no con oraciones o palabras aisladas, también les permite enfrentar la lectura como un acto donde lo que está en juego es el sentido y el propósito
|
| por el cual se lee. Cuando al niño
se le enseña a leer exclusivamente a partir de textos " no auténticos
" ; es decir, de textos tales como silabarios, con estructuras que no forman
parte de su lenguaje natural, se le impide aportar al proceso lector sus
conocimientos sobre el lenguaje escrito y sus experiencias previas. Cuando
esto ocurre, la lectura se reduce sólo a la decodificación
o a la sonorización de las letras y palabras impresas. Esta situación
afecta especialmente a los niños que presentan necesidades educativas
especiales en lectura, los cuales se ven frecuentemente frustrados, dado
que no se les ofrece otras alternativas para acceder al significado del
texto.
Por ejemplo, " Mi mamá me mima " o " Ema ama a mi mamá " , son enunciados que aparecen frecuentemente en algunos silabarios, cuyas estructuras artificiales, si bien permiten practicar algunas destrezas involucradas en el acto de leer, le impiden al niño anticipar y lo llevan a concebir la lectura como un acto mecánico, carente de sentido y de propósitos. Por el contrario, si el niño se
enfrenta a un texto como por ejemplo una carta, antes de leerla puede formular
una serie de hipótesis referentes a su contenido : anticipa que
en la parte superior está la fecha, que en seguida hay un tratamiento
inicial para el receptor de la carta (Querido Juan, Estimada Señora,
Hola mamá, etc. ); que en la parte inferior hay una despedida
y la
|
firma de quien escribe y que en los párrafos
intermedios, probablemente, la persona que firma pregunta cómo se
encuentra el destinatario y le cuenta algunas cosas.
Leer la carta de Cecilia, que se presenta en el siguiente recuadro, es para los niños de un curso una actividad plena de sentido, que les ofrece la posibilidad de intervenir activamente para encontrar su significado ..............................................................................
|
| Las predicciones que ellos realizan podrían
ser como las siguientes :
Niño 1 . - Debe ser la respuesta del Sr. López a la carta de agradecimiento que le enviamos por su charla. Niño 2 : (mirando el remitente) -¡No! Es la respuesta de Cecilia a la carta que le envió Martín Niño 3: Seguramente empieza con " Querido Martín ". Niño 4 ¡Apuesto que le habla del trofeo! etc. Un tercer concepto involucrado en la definición de lectura, se refiere a la utilización, por parte del lector, de sus experiencias previas y de sus esquemas cognitivos, durante el proceso de interrogación del texto. La experiencia con el siguiente texto permitirá tomar conciencia de esta última afirmación. ............................................................................. Aplomado con nivel de burbuja |
Muy probablemente algunas personas que
lean este texto, no comprenderán plenamente su contenido. Sin embargo,
si antes de leerlo enriquecemos interactivamente nuestros esquemas cognitivos
; es decir, si compartimos con el resto del grupo los conocimientos que
algunos tienen sobre los "niveles de burbuja", aprenderemos por ejemplo
que:
- es un objeto rectangular, de madera o metal, en cuyo centro posee un tubo de vidrio con un líquido en su interior, donde se observa una burbuja que cambia de posición según la inclinación del nivel ; - existe un instrumento más artesano¡,
llamado hilo a plomo, que se utiliza con los mismos fines y que consiste
en una lienza con un plomo en un extremo, etc. ;
|
| redundará en una mayor comprensión
lectora. Así, en la medida que un niño desarrolle y amplíe
su "corpus lingüístico" en relación con un tema específico,
también se ampliará su comprensión de los textos relacionados
con él.
Por último, la definición de lectura destaca la idea que el lector construye el significado, no sólo a partir de sus experiencias y esquemas cognitivos, sino también a partir de los propósitos que lo mueven a leer el texto. Un mismo texto sobre historia, se lee distinto si el propósito es buscar una fecha olvidada, investigar sobre un período determinado de la historia de Chile o analizar las metáforas utilizadas por el historiador El siguiente ejemplo permite observar cómo
el propósito del lector influencia su comprensión del texto.
Pida a dos grupos de lectores que lean el siguiente que describe una casa.
Acláreles que uno de los grupos debe leerlo como si fuera un posible
comprador, y el otro, como si fuera un ladrón de casas.
|
Los dos niños
corrieron hasta la entrada de la casa. - Yo te había dicho que hoy
era un buen día para hacer la cimarra - dijo Marcos. Mamá
no está nunca en casa los jueves. Una cerca muy alta escondía
la casa de la calle lo que permitió a los dos amigos explorar tranquilamente
el vasto terreno.
No me imaginaba que tu casa era tan grande dijo Pedro. Sí, le respondió Marcos. Está mucho más bonita desde que papá terminó la terraza y la entrada de piedra. |
- Es aquí donde mi padre guarda sus famosas pinturas y su colección de monedas dijo Marcos, entrando al imponente escritorio de su padre, Luego, agregó bromeando : Yo podría gastar todo el dinero que quisiera, porque mi padre siempre lo guarda en el cajón de su escritorio,Una vez que los grupos hayan leído el texto, solicíteles que relaten el contenido desde sus distintos puntos de vista. Probablemente, los "compradores" de la casa, describirán sus cualidades y defectos. Ellos dirán, por ejemplo: tiene tres dormitorios, un gran escritorio, un enorme terreno, está recién pintado, el techo necesita reparación, etc. Por otra parte, los " ladrones " dirán : la dueña de casa no está nunca los días jueves, la puerta lateral está siempre abierta, hay cosas de valor como pieles, joyas, pinturas famosas, no hay vecinos cercanos ni perro guardián, etc. |
La lectura, como las cuatro modalidades
del lenguaje, permite construir un significado con el fin de satisfacer
determinadas necesidades. Tal como el niño aprende a hablar para
pedir alimento, comunicar y recibir cariño, también aprende
a leer para saber cómo está su amigo que vive en Coyhaique,
qué dice el afiche pegado en el muro de su calle o cómo arma
un avión de juguete. Sin estos propósitos, la lectura, así
como las otras modalidades del lenguaje, pierde su sentido. No se lee por
leer, se lee para satisfacer necesidades, ya sean comunicativas, informativas
o estéticas; este impulso por satisfacer dichas necesidades, motiva
al niño a emprender la lectura de un texto y a esforzarse por comprenderlo.
A partir de los planteamientos expuestos,
podemos establecer algunas conclusiones acerca del acto lector : Leer no
sólo significa sonorizar las letras, sino interactuar con un texto
a través de la activa construcción de su significado. Al
leer comprensivamente, los niños aportan al texto el conocimiento
del mundo que poseen almacenado en su memoria; es decir, ellos le aportan
su competencia lingüística, sus experiencias previas y sus
esquemas cognitivos. Todo esto, además de sus propósitos
para leer determinado texto, le permiten predecir, anticipar, formular,
aceptar o rechazar las hipótesis que va forjando a medida que interactúa
con él.
|
| Bajo esta perspectiva, el aprendizaje
de la lectura constituye una tarea permanente que se inicia tempranamente
cuando el niño se encuentra con el mundo y con los textos auténticos
de su entorno ; así, el aprendizaje de la lectura no se restringe
al primer año de educación básica, se aprende a leer
a lo largo de toda la vida y, mientras más amplios son los conocimientos
sobre un tema determinado, mejor se comprende un texto relacionado con
él y más profundas son las significaciones construidas.
Las conclusiones planteadas pueden sintetizarse en el siguiente modelo de comprensión del proceso lector. La lectura constituye un proceso interactivo entre tres elementos : texto, lector y contexto. La variable texto puede ser considerada bajo tres aspectos : la intención del autor, la estructura del texto y su contenido. La parte correspondiente al lector comprende sus estructuras y los procesos de lectura que él pone en acción. Las estructuras se refieren a sus conocimientos, actitudes y propósitos (lo que el lector es); |
los procesos se refieren a las habilidades
que él pone en acción (lo que el lector hace).
El contexto comprende otros elementos que influyen sobre la comprensión: intención de la lectura, interés por el texto, intervenciones del profesor, de los compañeros, tiempo disponible, ruido ambiente, lugar, etc. Así, la comprensión depende de la relación entre estas tres variables ; como lo muestra el siguiente cuadro, mientras más imbricados se hallen los tres elementos, mejor será la comprensión (Cf. : Giasson, J. , 1990). Para evaluar el proceso lector de un alumno,
es necesario analizar estos tres componentes, ya que cualquiera de los
tres que falle, afectará el éxito de la lectura. Para visualizar
esta afirmación, la Situación 1 ilustra un lector
hábil, que intenta leer un texto adecuado a su nivel lector, pero
un contexto que no es pertinente. Por ejemplo, un lector que trata de leer
mientras afuera hay un parlante a todo volumen. La Situación
2 muestra un buen lector en un contexto adecuado ; sin embargo, la
lectura no es exitosa, dado que el texto tiene un nivel de abstracción
que lo hace incomprensible para el niño. En la Situación
3 en cambio, se ilustra por ejemplo, un lector que lee un texto demasiado
complejo para él, en un contexto inadecuado.
|
![]() |
De aquí se desprende que no se
puede calificar a un alumno como buen o mal lector, sin tornar en cuenta
el texto que lee y el contexto donde se encuentra.
Escribir constituye fundamentalmente una competencia comunicativo que se realiza en situaciones concretas, diferenciadas y con propósitos claros. Producir un texto escrito surge de la necesidad de comunicarse, ya sea para relacionarse con otros, expresar ideas y sentimientos, crear, informar, investigar o aprender. En un sentido restringido, la escritura se entiende como una actividad grafomotriz, centrada en sus aspectos caligráficos y ortográficos. En un sentido amplio en cambio, ella incluye también su sentido restringido, pero enfatiza básicamente la producción de textos coherentes que respondan a una situación comunicativo determinada. Tradicionalmente, en la escuela se privilegian
actividades tales como copias, dictados y redacción de un número
limitado de textos con temas estereotipados, que no apelan a la necesidad
de comunicación del niño, ni desarrollan las variadas funciones
lingüísticas. También se exagera la importancia de la
|
| caligrafía y la ortografía
y sus faltas pesan de manera importante en la evaluación de los
escritos de los alumnos. Cuando el profesor evalúa la calidad de
la escritura utilizando como criterio único o preferencial, la caligrafía
o la ortografía, produce un efecto negativo en la motivación
del alumno por escribir. Esto, además de revelar una concepción
restringida de la escritura, deteriora la relación del niño
con la escritura: él evitará escribir o bien empobrecerá
sus escritos, con el fin de evitar cometer errores que serán mal
calificados por el profesor.
Contrariamente a la concepción restringida de la escritura, una producción escrita constituye en primer lugar un acto de comunicación, el cual determina las características del texto, y requiere considerar aspectos tales como la intención comunicativo, el contexto de producción en un tiempo y en un lugar determinados y la relación con el destinatario. En segundo lugar, la producción escrita constituye un texto cuya organización varía según la intención comunicativa del autor, el soporte utilizado, etc. Por último, la producción escrita es la resultante de un trabajo de escritura y reescritura que permite alcanzar los objetivos del escritor en la medida que está bien estructurado, es legible, se ha escrito en un soporte adecuado, etc. |
Desde el punto de vista de quien escribe,
la producción de un escrito implica poner en juego operaciones intelectuales
como las siguientes :
- Redactar; es decir, utilizar las palabras y frases adecuadas, articularlas entre sí, etc. - Revisar; es decir, controlar permanentemente
el texto que se está produciendo, lo cual implica releer, tarjar,
agregar o reemplazar palabras, reescribir, etc.
|
|
|
|
|