Guías de estudio

La investigación ha mostrado que el uso de las guías de estudio ayuda a los alumnos a construir significados y a establecer sus propósitos, especialmente en textos pertenecientes a áreas de contenidos (Alvermann y Moore, 1991). Las guías de estudio pueden ser usadas en sus formas simples a partir de segundo y tercer grado, pero son más efectivas en los cursos superiores. Cambiando su diseño y construcción, la guía de estudio puede satisfacer un amplio rango de necesidades de desarrollo del lenguaje escrito, dentro de la sala de clases.

El conjunto de actividades y preguntas que integran una guía de estudio, cumple por lo menos dos propósitos:

- Proporciona apoyo a los alumnos que necesitan ayuda en la construcción del significado, especialmente en textos informativos. Mientras más estructurado y directiva sea la guía, más apoyo proporcionará.

- Estimula el pensamiento proporcionando preguntas y actividades que lo provocan.

Para diseñar y elaborar una guía de estudio es importante tomar en cuenta algunas indicaciones:
- Determine si el propósito de la guía es proporcionar a los estudiantes el andamiaje que necesitan para construir más efectivamente el significado, si es estimular el pensamiento o ambos.
    - Una vez que se ha aclarado el propósito de la guía, determine la cantidad de apoyo que se desea proporcionar. Para los estudiantes que presentan dificultades en la construcción del significado y requieren de mucho apoya, pueden usarse actividades como las siguientes
       
      Identifique tres causas de la contaminación ambiental de Concepción

      ________________________________

      ________________________________

      ________________________________

      Mencione los dos principales planteamientos para resolver el problema de la contaminación en Concepción:

      ________________________________

      ________________________________

      ________________________________



 
- Siga el orden dado en el capítulo, ya que las actividades y las preguntas ayudan a los estudiantes a construir activamente el significado mientras leen.

- Incluya oportunidades para que los estudiantes escriban. Una parte importante de la construcción del significado es expresar lo que se ha aprendido con las propias palabras. Por ejemplo:
- Lista dos cosas.
 
- Proporcione preguntas y actividades que saquen a luz los conceptos claves o principales. A menudo, las preguntas o actividades de las guías de estudio se focalizan sobre información trivial y fracasan en guiar a los estudiantes hacia los conceptos o ideas desarrolladas en el texto. Preguntas o actividades como las siguientes tienen más probabilidades de ayudar a los estudiantes a construir el significado:
- Escribe una o dos oraciones que digan cómo el viaje de Colón cambió el mundo.

- Completa un organizador gráfico que muestre cómo el descubrimiento del rayo láser ha ayudado a las personas.

- Incluya actividades y preguntas que estimulen a los estudiantes a "pensar" y a hacer uso dé lo que han aprendido. Aun los estudiantes con mayores dificultades para construir significados, son capaces de pensar y necesitan pensar. Actividades como las siguientes son útiles para ser incorporadas en una guía de estudio.
 
 
 
 
 
 
 
 



Tres ideas para tener buena salud

Ideas Cómo actúo yo en relación a estas ideas
1
........................................................................................................................
2
........................................................................................................................
3

........................................................................................................................

........................................................................................................................
 

- Promueva actividades y preguntas que ayuden a los alumnos a sintetizar el texto, proporcionando preguntas y actividades que sigan la secuencia del capítulo y saquen a luz las ideas claves. Por ejemplo: relee las tres primeras pautas. Ahora escribe en una o dos oraciones las principales ideas que has aprendido leyendo este capítulo o texto. La lectura en las áreas de estudio

Existe consenso en que los estudiantes mejoran su rendimiento académico, en la medida que la enseñanza directa de destrezas de estudio se integra con los distintos contenidos específicos de las asignaturas

(Herbert y Sanders, 1969). El dominio de estas destrezas proporciona una estructura dentro de la cual los estudiantes pueden organizar y aplicar sus nuevos conocimientos a los materiales relevantes.

En la medida que se estimula en los alumnos " el aprendizaje por descubrimiento " se va perdiendo la tradicional dependencia del estudio a partir de un libro único para cada asignatura. El aprendizaje por descubrimiento implica que los alumnos tienen que buscar la información, reunirla, organizarla y registrarla a partir de una variedad de fuentes.

Esto significa manejar la información con gran flexibilidad. Al consultar varias fuentes, el alumno debe enfrentar muchos textos que no están escritos con la intención de ser estudiados; normalmente, un 



 
estudiante neófito en determinado contenido no está en condiciones de descubrir con facilidad cómo está organizado un libro especializado, cuáles son sus ideas principales y las secundarias, etc.

Por otra parte, los libros de las distintas áreas de estudio, exigen estrategias especiales para enfrentar su lectura. Por ejemplo, los libros de ciencias naturales, muchas veces, contienen materiales que indican las experiencias que el estudiante debe realizar para inferir principios y conclusiones; los de matemática se caracterizan por la abundancia de información numérica y por contenidos verbales breves y abstractos.

La mayoría de los alumnos, incluso los que son buenos lectores, tiene que aprender a manejar los textos expositivos o de estudio ya que éstos implican manejar destrezas diferentes a la lectura de cuentos, novelas y otros textos narrativas o recreativos. Los textos expositivos le presentan a los alumnos mayor dificultad por las siguientes razones:
 

- Están escritos para informar, más que para entretener, lo cual disminuye la motivación para leerlos.

- Los lectores pueden carecer o tener limitados conocimientos previos para asociarlos con el contenido del texto.

- Los alumnos se encuentran con estructuras no familiares para ellos que les dificultan la comprensión del contenido; especialmente, cuando el contexto no aclara el vocabulario especializado, cuando se emplean oraciones demasiado complejas y cuando el texto carece de subtítulos aclaratorios, ilustraciones, organizadores gráficos o esquemas.


Algunas pautas generales para apoyar a los alumnos en la lectura de textos pertenecientes a las distintas áreas de estudio son las siguientes:

- Active los esquemas cognitivos del alumno, relacionando el contenido del material a ser estudiado con sus conocimientos o sus experiencias previas.

- Presente previamente las palabras que signifiquen conceptos para el alumno.

- Enséñeles a formular preguntas cuyas respuestas se encuentren en el texto. Modele la actividad.

- Estimule la lectura silenciosa, en la sala de clases o como una actividad hogareña. Esta lectura puede ser apoyada con preguntas escritas donde se planteen claramente sus propósitos.



 
- Presente a los alumnos guías de estudio, cuando sea necesario, estimulándolos a responderlas oralmente o por escrito. - Estimule a los alumnos propias palabras a "parafrasear"; es decir, a expresar con sus propias palabras los conceptos nuevos adquiridos gracias a la lectura del material.

- Invítelos a corregir sus errores conceptuales mediante la relectura.

- Estimúlelos a discutir y confrontar en grupo los nuevos conocimientos adquiridos a través de la lectura.

- Implemente las lecturas realizadas por los alumnos, con técnicas de organización, registro y recuperación de la información, sobre la base de tomar notas, elaborar esquemas u organizadores gráficos, resúmenes y síntesis.

A continuación, se describen algunas modalidades generales para leer un texto expositivo o de estudio y algunas modalidades específicas de lectura necesarias para enfrentar las áreas de ciencias sociales, historia, ciencias naturales y matemática (Cf. : Alliende, F. y Condemarín, M. 1986; Cooper, 1997).
La lectura en las Ciencias Sociales

Dado que existe una gran variedad de textos relacionados con las ciencias sociales, no es raro que el nivel de complejidad de los mismos esté por encima de las habilidades de lectura de los estudiantes de quinto a octavo año básico. Las ciencias sociales exigen simultáneamente lectura crítica de sus contenidos, junto con el manejo de datos puntuales, incluidos en cuadros, tablas, líneas de tiempo, etc.

Las investigaciones (Johnson y Vardian, 1973) revelan que el éxito en el aprendizaje de las ciencias sociales está relacionado con el dominio de vocabulario especializado y la buena comprensión lectora en general, unidos a destrezas específicas de estudios, como lectura de mapas, gráficos, tablas, uso de textos de referencias, manejo de índices y otras prácticas similares. Estas destrezas, en el fondo, vienen a constituir modos especiales de lectura, dado que los signos gráficos alfabéticos se complementan con íconos u otros símbolos gráficos, y por disposiciones espaciales.

Por ser más complejos y menos habituales que la lectura simplemente alfabética, estos modos de lectura necesitan aprenderse de modo especial. Su dominio no sólo se traduce en un mayor conocimiento de los contenidos de las ciencias sociales, sino también en un manejo más preciso y amplio de 



 
 




los símbolos visuales y de la representación simbólica en general.

A continuación se da un ejemplo de este tipo de lecturas específicas: la lectura de mapas. Las destrezas se describen aisladamente para sistematizar la presentación; eso no significa que deban enseñarse en forma aislada y siempre deben ser ejercitadas dentro de contextos específicos. Por ejemplo, elaboración de una guía turística, un viaje imaginario, un libro de crónicas de viaje: Las andanzas de mi abuelo, una carta a un amigo de otro país o región que se interese en la geografía, un Recorrido por las oficinas salitreras abandonadas, etc.

Es importante considerar que en este nivel interesa que el alumno profundice el conocimiento sobre su propio entorno, y también en los conceptos, términos y categorías que le permiten describirlo y comprenderlo. Y, que a partir de este expertizaje, se interese por acceder a informaciones sobre regiones progresivamente más lejanas.

Destrezas de lectura de mapas y globos terráqueos

- Estimule a sus alumnos a leer claves o leyendas que indiquen: desiertos, capital del país o de la región, minerales, líneas de ferrocarril, lluvias, montañas, mesetas, tierras bajas, productos, ríos, población, escalas de millas o kilómetros, puertos.

- Apóyelos en el conocimiento de globos terráqueos para el reconocimiento de distancias, direcciones, distorsiones en la proyección de las áreas polares, etc.

- Estimúlelos a descubrir las claves relacionadas con longitud y latitud de una ciudad: nombrar una ciudad de una longitud y latitud determinadas; leer la latitud de un determinado lugar; leer la longitud de un lugar.



 
- Invítelos a reconocer las claves relacionadas con los ríos: unión entre dos ríos; identificar la fuente y la boca del río; reconocer un delta y un estuario; encontrar un afluente tributario del río; localizar un pueblo o una ciudad en referencia a un río.

- Estimúlelos a reconocer zonas: nombrar círculos geográficos; describir un clima general, localizar continentes; localizar áreas tropicales, zonas áridas.

- Pídales que identifiquen costas: los puntos en que se unen océanos, identificar ciudades a lo largo de las costas; distinguir costas regulares e irregulares; encontrar puertos.

- Estimúlelos a identificar continentes: encontrar lagos, ciudades importantes a lo largo de vías férreas; identificar los océanos que los rodean; reconocer los límites entre las regiones o países; reconocer los continentes por su forma; encontrar ciudades en las penínsulas.

- Pídales que identifiquen las claves que determinan direcciones: utilizar 

meridianos y paralelos en un globo terráqueo y en mapas camineros, seccionales, polares, para trazar rutas.


Club de amantes de la geografía

- Estimule a los alumnos que se interesen, a formar un Club de amantes de la geografía en el cual amplíen sus conocimientos geográficos sobre las distintas regiones del país y del planeta. Invítelos a descubrir los distintos símbolos utilizados en los mapas, los diferentes tipos de mapas: políticos, físicos, poblacionales, económicos, etc. A descubrir países desconocidos para ellos, islas lejanas; distancias entre lugares, alturas, mares y océanos, etc.

- Facilite a los alumnos su acceso a la información a través de distintas fuentes tales como atlas, globos terráqueos, conexión a lnternet, etc.



 
 
- Estimúlelos a mantener correspondencia con especialistas en el área, alumnos de otras regiones del país o de otros países, etc.

- Invítelos a tomar conciencia de las relaciones entre la geografía física y las formas de vida de sus habitantes.

- Estimúlelos a desarrollar proyectos relacionados con el tema tales como: Guías turísticas, mapas, libros sobre temas específicos, álbumes, etc.
 
 

Textos de estudio sobre historia

En relación a los textos escolares para el estudio de la historia, los autores suelen preocuparse de presentar ordenadamente los hechos, complementándolos con ilustraciones, ejemplos y preguntas que ayudan al estudiante a comprenderlos. Pero cuando se pretende superar la dependencia de un texto único y se quiere que el estudiante utilice fuentes históricas, es probable que estas características facilitadoras desaparezcan.

Generalmente los textos de los historiadores y los documentos utilizan oraciones complejas y gran cantidad de palabras, que representan contenidos de alto nivel de abstracción. Por ejemplo, teocracia, abolición de la esclavitud, o bien nombres de origen extranjero de pronunciación difícil para los estudiantes. 

Los párrafos tienden a manejar varios tópicos simultáneamente, mezclando hechos con reflexiones; hay un mínimo de ilustraciones y de ejemplos comparativos o alusiones a situaciones actuales que puedan ser comprendidas por los alumnos como puntos de referencia para entender el pasado.

Algunas sugerencias para compensar las limitaciones señaladas son las siguientes

- Motive a los alumnos en relación al contenido específico, relacionándolo con sus experiencias y conocimientos de la realidad histórica.
- Active sus conocimientos o esquemas previos en relación al contenido mediante preguntas, láminas ilustrativas, videos, etc.



 
 
- Emplee, cuando sea necesario, ilustraciones, fotografías, proyecciones de diapositivas o películas.

- Sugiérales dar una mirada preliminar a las palabras desconocidas que aparecen en el texto: controlar su pronunciación cuando sean de origen extranjero; tratar de descubrir el significado por el contexto; controlar en un diccionario si la definición propuesta es la acertada.

Por qué se llamará Corriente de Humboldt? ...¿Cómo se pronunciará esta palabra? - Hágales tomar conciencia sobre la necesidad de manejar un vocabulario especializado; del hecho que determinados conceptos sintetizan muchas otras denominaciones, expresiones o términos. Emplee los términos técnicos en forma progresiva, aumentando la familiaridad con ellos. Por ejemplo, culturas originarias de Chile, pueblos nómades y sedentarios, etc.

- Apoye a los estudiantes a descubrir las estructuras textuales más frecuentemente utilizadas en los libros de historia; por ejemplo, estructura de causa-efecto; secuencia cronológica;

comparación y contraste, enumeración detallada de hechos o de planteamientos, etc.

- Proporcione a los alumnos enseñanza directa para identificar esos tipos de organización de los textos, visualizándolos a través de organizadores gráficos, esquemas, etc.

- A partir de la visualización de la estructura del texto, estimule a sus alumnos a analizar reflexivamente sus contenidos. Por ejemplo, un texto que describe la forma de vida de pueblos nómades y sedentarios, permitiría establecer relaciones de causa efecto entre sus modos de vida y su desarrollo económico y cultural.

- Utilice los contenidos de las ciencias sociales para desarrollar el pensamiento crítico de sus alumnos y los objetivos transversales del currículum. Por ejemplo, después de entender las relaciones de causa efecto entre la alimentación, el vestuario, la guerra y la crianza de los hijos en los pueblos indígenas, los alumnos podrían formular preguntas como las que aparecen abajo.

¿Era justo que entre los indígenas se criara a los varones para la guerra y a las niñas para la producción y elaboración de los alimentos? ¿Por qué sí? ¿Por qué no?



 
- Cuando los intereses de los alumnos no son respondidos por los textos que tienen a su alcance, estimúlelos a encontrar respuestas a sus interrogantes en otras fuentes tales como libros de información histórica, biografías, museos, archivos de bibliotecas o periódicos, entrevistas, etc. La lectura en las Ciencias Naturales

Los alumnos pueden presentar dificultades de comprensión de los materiales de lectura de ciencias naturales, por diferentes razones:

- Porque se presentan generalizaciones, abstracciones y teorías frente a las cuales ellos no poseen informaciones previas o esquemas cognitivos; o bien los poseen en forma rudimentaria o inadecuada.

- Porque los párrafos presentan enumeraciones, clasificaciones, comparaciones, especificaciones y contrastes complejos y difíciles de retener.

- Porque los gráficos y diagramas no siempre ayudan a clarificar los conceptos, sino que constituyen una dificultad adicional.

- Porque aparecen fórmulas, definiciones y términos técnicos que no han sido manejados previamente por los estudiantes. Algunas claves que pueden ser utilizadas por los estudiantes para enfrentar la lectura de textos que contengan información científica, son las siguientes
 
 

Claves dadas por el vocabulario

Hay algunas palabras y conceptos relacionados con el estudio del medio natural que deberían manejar todos los alumnos para poder leer materiales científicos que no están destinados a ser textos de estudio. Por ejemplo, para entender información sobre seres vivos, es importante manejar términos tales como: características, semejanzas, diferencias, clasificaciones, género, especie, familias, ciclos, hábitat, etc.

El manejo del vocabulario científico se facilita por el conocimiento de: raíces griegas y latinas (foto, hidro, fono, tele, auto, neo); palabras raíces (nutrir sirve para entender: desnutrir, nutrición, nutritivo); prefijos y sufijos usados por las diversas ciencias (bí, di, exo, endo, so; ítís - osis - algía - logía - forme).

En un momento dado, la comprensión de la lectura en esta área depende, en gran parte, del conocimiento de los diferentes símbolos utilizados por las ciencias naturales. Los símbolos químicos (Au, 0, H, CI, Na, etc.)



 
 necesitan instrucción especial ya que no constituyen simples abreviaturas, sino un sistema complejo de denominaciones y relaciones.

Claves tipográficas

Las claves tipográficas son especialmente importantes en la revisión preliminar del material en estudio. La mayor parte de los libros de textos de ciencia incluyen claves tipográficas y gráficas como subtítulos, esquemas, subrayados o letras en negrita, índices, glosarios, tablas de contenidos, láminas ilustrativas, dibujos técnicos, croquis y registros. Muchas veces la comprensión del texto científico depende de la adecuada interpretación de las claves gráficas y tipográficas.

Claves para descubrir la información

Para descubrir la información importante o específica, es necesario que los alumnos den una mirada preliminar al material que incluya actividades tales como las siguientes:

- Poner atención a las ilustraciones.

- Buscar la organización de los contenidos a partir de los títulos, subtítulos e introducciones a los párrafos o a los capítulos.

- Leer el primer párrafo y la síntesis o conclusiones.

- Plantearse, a través de esta mirada preliminar, algunas preguntas sobre los contenidos.
 
 

Claves de organización de los contenidos

La mayoría de los contenidos desarrollados en las ciencias naturales organizan sus contenidos a partir de enfoques deductivos o inductivos.

Cuando el enfoque es deductivo, la organización del texto tiene las siguientes características:

- Primero se dan las generalizaciones.

- Las materias se clasifican, ya sea proporcionando las características generales; o bien, haciendo notar las diferencias y las semejanzas entre las clases.

- Los ejemplos y los datos de apoyo proporcionan información específica sobre las diferencias dentro de las clases incluidas en las clasificaciones.

Cuando el enfoque es inductivo, la organización del texto se caracteriza por:



 
 
- Primero se presentan los datos.

- A partir de ellos el autor elabora la clasificación.

- Las generalizaciones son posteriores.

La lectura en la Matemática

Algunos autores (Corle, 1972) se refieren a los matemáticos como a especialistas en el arte de la comunicación. De hecho, los matemáticos emplean un lenguaje general que se pone por encima de las diferencias sociales, culturales, históricas e incluso idiomáticas. Sus anotaciones simbólicas expresan ideas numéricas y lógicas precisas, de tal modo que pueden ser entendidas perfectamente por hombres y mujeres que hablan lenguas diferentes.

La enseñanza de la matemática tiene por fin introducir a los niños a este lenguaje. Sin embargo, los alumnos ya a muy temprana edad, utilizan gran cantidad de nociones e informaciones cuantitativas que forman parte de su lenguaje habitual. Los educadores no pueden partir utilizando el lenguaje matemático sin más; en gran medida tienen que mediatizarlo con explicaciones, descripciones, preguntas, etc.

La lectura también juega un papel entre estos mediatizadores; se utiliza en la formulación de problemas

y preguntas, al impartir instrucciones, en las mediciones de rendimiento, etc. Por estas razones el dominio de la lectura es un factor importante para estudiar matemática con éxito. Del mismo modo, dado que el lenguaje matemático es una parte importante del vocabulario general y de las comunicaciones, ningún estudiante puede leer con entera comprensión, a menos que pueda entender el lenguaje empleado por esta asignatura.

La investigación (Vanderlinde, 1964; Lyda y Duncan, 1967) revela que el estudio directo del vocabulario cuantitativo produce un crecimiento significativo en la habilidad para solucionar problemas entre los estudiantes de educación básica. Además del manejo del vocabulario especializado, el estudiante tiene que familiarizarse con ciertos procedimientos sistemáticos que lo conducen a las consideraciones lógicas de todos los elementos que contribuyen a la solución de problemas. Sin embargo, la efectividad en la resolución de problemas, no surge sólo a partir de una instrucción aislada en estos dos aspectos; ésta requiere enfrentar al alumno a situaciones reales que necesitan razonar matemáticamente con propósitos determinados. El manejo del vocabulario se mejora cuando la interacción profesor-alumno y alumno - alumno, crea la necesidad de encontrar la palabra correcta para expresar una determinada idea.
 
 

 



 
El nivel de legibilidad de los textos empleados para la enseñanza de la matemática favorece el éxito en el aprendizaje de la asignatura, ya que a menudo el texto constituye la fuente más importante para la instrucción. Generalmente, estos textos obligan a una lectura cuidadosa y exacta, porque se caracterizan por ser abstractos, concisos, y por establecer relaciones complejas.

Algunas consideraciones y sugerencias para la lectura aplicada al estudio de la matemática son las siguientes:

- Aunque el sistema de los signos matemáticos es complejo y abstracto, normalmente no resulta difícil para los alumnos de enseñanza básica. Los niños rara vez tienen problemas con los signos utilizados en la adición resta, multiplicación y división. De la misma manera, la lectura de los grafemas numéricos simples no exige habitualmente técnicas especiales de instrucción. Sin embargo, en la medida que el aprendizaje matemático se incremento, aumentan los símbolos utilizados y adquieren gran importancia por los conceptos que representan. Lo mismo es válido para los procedimientos utilizados para señalar cantidad, peso, distancias, proporciones, área, volumen y tiempo. Cada vez que un estudiante debe manejar un texto, debe tenerse cuidado de que previamente domine el sistema simbólico 
que aparece en él; de otro modo, la lectura puede resultar incomprensible o inadecuada.

- Hay ciertos términos que describen conceptos matemáticos cuyo dominio por parte de los alumnos correlaciona con sus buenos resultados en el aprendizaje de la matemática. Estos términos están relacionados con las diferentes partes de la oración que sirven para expresar cantidad exacta o aproximada, relaciones de tiempo, distancia, orden o nociones de ritmo, velocidad, medida, proporción, dimensión, posición, partición y otras.

- Es importante que los alumnos manejen adecuadamente:

  • los adverbios de cantidad: más menos, poco, mucho, muy, bastante, demasiado, casi, algo, nada, apenas, medio;
  • los adverbios de lugar que indican posición: delante, detrás, encima, debajo, cerca, lejos, dentro, fuera;
  • los adverbios de tiempo que indican frecuencia o relación: diariamente, antes, después, anualmente, mensualmente, más tarde, más temprano;



 
  • las expresiones que sirven para establecer comparaciones: tanto... como, más... que, menos... que;
  • los pronombres y adjetivos que indican cantidad aproximada:algunos, varios, muchos, pocos, ciertos;
  • los adverbios de modo que indican ritmo o velocidad: rápidamente, velozmente, lentamente, pausadamente, uno a uno.
    - También son importantes los verbos como: agregar, completar, proporcionar, suplementar, dar, que están ligados a la sumatoria; o quitar, sustraer, omitir, restar, sacar, disminuir, que se refieren a la substracción; aumentar, producir, reproducir, que se refieren a la multiplicación; repartir, compartir, separar, partir, distribuir, que se refieren a la división. Naturalmente estas acciones, sin un contexto significativo de solución de problemas, pierden su sentido de lenguaje matemático.
    - En la resolución de problemas es necesario que el estudiante esté previamente familiarizado con el vocabulario técnico y las abreviaturas utilizadas. Al leer el problema debe captar qué detalles son significativos y qué relaciones establecen
con los otros elementos del problema, de modo que pueda centrar su atención en la pregunta y en los hechos relacionados con ella. Si un problema dice: " Dos automóviles último modelo viajaban entre Iquique y Antofagasta; uno iba a 120 km por hora y el otro a 110", el alumno debe captar que lo importante es la velocidad de los automóviles y la distancia recorrida entre las ciudades, y no el hecho, de que los autos sean último modelo y que las ciudades estén en el norte del país.

- En el enfrentamiento de la lectura de un problema matemático son válidas la mayoría de las consideraciones planteadas en relación al procesamiento de la información por parte del alumno. Es decir, se requiere que el problema forme parte de un contexto significativo para el alumno; que él active sus conocimientos previos, los relacione con sus propias experiencias, aclare sus propósitos, identifique la estructura del problema visto como un texto, otorgue sentido a los símbolos empleados, etc.


Una estrategia para solucionar problemas propone la secuencia siguiente:
 

- Estimule a sus alumnos a leer cuidadosamente y determinar con exactitud las preguntas planteadas.



 
 
- Invítelos a leer nuevamente para encontrar qué hechos relevantes están presentados en el problema.

- Apóyelos a interpretar las claves verbales acerca de las operaciones que pueden efectuarse a partir de expresiones como "todos juntos" "cada uno", etc.

- Estimúlelos a parafrasear; es decir, a decir con sus propias palabras el contenido del problema y los caminos posibles para solucionarlo.

- Estimúlelos a ensayar una respuesta y a verificarla; si la respuesta dada no tiene sentido, invítelos a volver a realizar el proceso desde el comienzo.


Para iniciar a los alumnos en el proceso de resolución de problemas, o cuando presentan especiales dificultades, se pueden utilizar guías de apoyo en las que se plantee el problema y se establezca una secuencia "paso a paso" que el niño tiene que completar hasta llegar a la respuesta final. También pueden darse las respuestas en alternativas.

Cuando el nivel de comprensión del contenido es muy difícil, se puede reescribir el problema simplificando las oraciones.

A medida que los contenidos se expanden y el alumno empieza a estudiar álgebra y geometría, hay que introducir adecuadamente los conceptos y símbolos pertinentes. Palabras como: congruente, paralelo, perpendicular, transversal, o signos como: mayor que, menor que, distinto y otros, deben ser objeto de aclaraciones previas antes de ser utilizados funcionalmente en formulaciones y problemas.

La utilización dé gráficos, tablas, diagramas y cuadros es frecuente en la matemática; conviene aprenderla en forma especial, graduada y en situaciones significativas y manejables por el alumno.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 



 
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